Fuego & Sazón: La gastronomía de Múzquiz ¡Una ciudad de manjares!
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El municipio de Coahuila, que es un paraíso de paisajes, tradiciones y gastronomía, donde el chorizo, los quesos y la carne asada son un verdadero deleite
En Coahuila gozamos de hermosas ciudades y pueblos mágicos, donde la belleza de nuestras edificaciones y arquitectura, mezclada con el regalo de la naturaleza nos hace sentir como en el cielo.
Aunado a ello, la gastronomía de nuestras tierras es digna de reyes. En esta ocasión hablaremos de Múzquiz, Coahuila. Tierra bendita y llena de carácter. De bellos y vastos paisajes y gente buena, trabajadora y de enorme corazón, que siempre te recibe con brazos abiertos y una sonrisa en la cara.
Para mí, el llegar a Múzquiz significa llegar a un lugar de paz, de solaz quietud. Es añorar una cerveza helada con una buena machaca “salseada” o unos huevitos tiernos con el mejor chorizo de todo el estado, y por supuesto, a la sombra de un sabino centenario de más de 30 metros de altura.
”La Muzqueña” es una de las salsas más populares de la ciudad. FOTO: HÉCTOR GARCÍA/VANGUARDIA MX
En Múzquiz la comida es exquisita, de mucho sabor y te recuerda la comida de las abuelas. Llenadora, calientita, de esos alimentos que apapachan no solo el estómago sino también el corazón. La carne asada no puede faltar, y la carne que se consigue por allá es de lo mejor que puedes pedir.
Los animales que se producen en la zona están llenos de un sabor profundo y la calidad de la carne es superior, esto derivado de la vegetación local rica en minerales.
Los quesos de “Martha’s” son unos de los más famosos de la localidad. FOTO: HÉCTOR GARCÍA/VANGUARDIA MX
Un queso asadero con chorizo, por supuesto, el Chorizo de Múzquiz, (así, con mayúsculas) ya famoso no solo en Coahuila, sino en muchos otros estados.
Las tortillas de harina allá son de otro mundo. Sabrosas y tiernas, llegan “infladitas” del comal, recién paloteadas por las señoras del pueblo, como a la antigua usanza, las tortillas salen listas para abrazar una buena porción de la mejor carne de agostadero, con una salsita de chile piquín recién cosechado.
La carne seca para el machacado es de lo mejor que he probado. Una machaca con huevo o un “atropellado” con salsa, acompañado de frijolitos de la olla, ¡nombre no sabes!
En “Martha’s”, además de quesos, también se producen chorizos. FOTO: HÉCTOR GARCÍA/VANGUARDIA MX
Al final de la comida puedes disfrutar unos ricos dulces tradicionales que puedes comprar en la plaza principal, como los conos de cajeta, (que siempre que vayas hay que traer una buena dotación), los dulces de leche, o de piloncillo y nuez. Y si hace calor, una rica raspa para luego sentarte en una banca a disfrutar el resto de la tarde, y agradecer a Dios el lugar donde te encuentras.
La carne seca es otro de los manjares que ofrece Múzquiz al mundo. FOTO: HÉCTOR GARCÍA/VANGUARDIA MX
El chorizo de Múzquiz tiene fama que trasciende fronteras. Preparado por muchas familias de gran tradición, con recetas celosamente guardadas, como la familia de Hoyos de la Carnicería “Los Tres” con más de 40 años de trayectoria. El Señor Felipe Cadena y familia. La familia Matúa, que se dedicaban a procesar la carne de cerdo.
El chorizo de Múzquiz se vende ya en muchas otras ciudades de Coahuila, y hasta en otros estados. En el 2019 se llevó a cabo el Festival del Chorizo, coordinado por Miguel Guerra, en este entonces presidente del Comité Pueblo Mágico de Múzquiz.
Los dulces artesanales, son parte de la identidad del Pueblo Mágico. FOTO: HÉCTOR GARCÍA/VANGUARDIA MX
Esta forma de preservar la carne y de disfrutarla es muy típica a lo largo y ancho de nuestro país. Cada región tiene sus variantes y sus recetas bien cuidadas, pero en general un buen chorizo al estilo de Múzquiz lleva carne de cerdo, vinagre blanco, sal y especias como el ajo, laurel, orégano, comino y chiles pisado, guajillo y otros.
Múzquiz tiene también unos quesos de campeonato. En casi cualquier cremería local encontrarás quesos de gran calidad y sabor. Quesos todavía de los “de a de veras” como decimos acá en el Norte. Los quesos de laQuesería Múzquiz de los Elguezabal, o el de Don Arnulfo Jiménez, el mejor asadero que encuentras en todo el norte del estado.
Un postre para después de una carnita asada, nunca caerá mal a nadie. FOTO: HÉCTOR GARCÍA/VANGUARDIA MX
El pan de maíz, ya sea de acero (preparado en un sartén de hierro vaciado, como un pastel), y en forma de “pericos” se consume mucho por allá. Se prepara la masa con harina de maíz, huevo, leche y se añaden ricuras como chicharrón, cebolla, cilantro, chorizo o lo que gustes. Se hacen unas pequeñas tortitas y luego se fríen en aceite.
Es una delicia para acompañar la carne asada, un plato de sopa de fideo norteña o una rica fritada de cabrito, también de mucha tradición en este Pueblo Mágico. Yo probé los pericos en una visita a la ciudad, hace ya varios años, y me enamoré de esa receta.
Leticia Jiménez es la encargada de la dulcería Martha’s ubicada en el corazón de Múzquiz. FOTO: HÉCTOR GARCÍA/VANGUARDIA MX
La harina de maíz, ya sea de Don Cayetano o la Miller (la primera elaborada en Sabinas y la segunda en Monclova), es especial. El maíz tiene un molido semi grueso, y el “tropezón” que da en la mordida del perico es lo mejor que puedes pedir.
Los muzquenses también son muy duchos para el cabrito al pastor, el cortadillo de res, el borrego al ataúd y el menudo rojo, elaborado con granos de maíz pozolero.
La carne asada se acostumbra a la orilla del río, bajo los sabinos, sobre todo en la época de calor, bien pertrechado con una hielera llena de cerveza. Por las tardes la gente acostumbra comprarse un “seis”, y tomar rumbo al río a disfrutar de la puesta de sol y calmar los calores.
Raúl Romo es el fundador de salsas “La Muzqueña”, quien empezó con el legado con recetas inéditas y todas hechas por él mismo. FOTO: HÉCTOR GARCÍA/VANGUARDIA MX
Hay recetas muy originales y sui generis de platillos elaborados algunos de ellos por la etnia de los indios Mascogos, un grupo de afrodescendientes que viven en la localidad de El Nacimiento, Ellos son orgullosos descendientes de los Negros Seminoles, quienes huyeron de la esclavitud en Estados Unidos en el siglo XIX.
Cuando llegues a Múzquiz, disfruta de sus paisajes, armonía y tranquilidad, pero también disponte a disfrutar de una experiencia gastronómica de gran altura, con comida llena de arte y pasión, corazón y sabor.